Una mujer de 85 años de Olancho se convirtió en la tercera víctima mortal por gusano barrenador en Honduras.
Por qué importa
- Las tres víctimas mortales han sido adultos mayores, evidenciando vulnerabilidad de este grupo poblacional ante la parasitosis.
- Con 176 casos registrados en lo que va de 2026, el brote representa un problema de salud pública que requiere vigilancia epidemiológica activa.
- La concentración de casos mortales en Olancho y Distrito Central señala zonas prioritarias para intervención sanitaria inmediata.
Contexto
El gusano barrenador (Cochliomyia hominivorax) es un parásito que deposita sus larvas en heridas abiertas de humanos y animales. Las larvas se alimentan de tejido vivo, causando infecciones severas que pueden ser mortales en poblaciones vulnerables. Según Homer Mejía, jefe de la Unidad de Vigilancia de la Salud, la última víctima falleció en el Hospital Escuela de Tegucigalpa. Los dos decesos previos también correspondieron a adultos mayores del Distrito Central. La alta incidencia en personas de la tercera edad sugiere mayor exposición en zonas rurales o dificultades para acceder a tratamiento oportuno. El Ministerio de Salud no ha detallado la distribución geográfica completa de los 176 casos, ni si existe relación con factores climáticos o veterinarios. En Centroamérica, brotes similares han estado asociados a condiciones de higiene precaria y presencia del parásito en ganado. La Organización Panamericana de la Salud considera el gusano barrenador una enfermedad reemergente que requiere coordinación regional para su control.
Lo que sigue
Autoridades sanitarias deben publicar protocolos de prevención y mapas de riesgo para evitar más muertes.
Fuentes
Con información de proceso.hn