Empresarios de Olanchito alertan que la violencia en el Bajo Aguán amenaza inversiones y empleos.
Por qué importa
- El Bajo Aguán es una de las zonas más productivas de Honduras, con inversiones agroindustriales que generan miles de empleos directos e indirectos.
- La fuga de inversión por inseguridad podría profundizar el desempleo en comunidades que dependen económicamente de la actividad empresarial.
- La situación evidencia el impacto directo de la violencia en el desarrollo económico regional y la confianza del sector privado.
Contexto
El Bajo Aguán, región que abarca municipios de Yoro y Colón, ha registrado históricamente conflictos por tenencia de tierra y actividad delictiva organizada. Según datos del Observatorio Nacional de la Violencia, departamentos como Yoro presentan tasas de homicidios superiores al promedio nacional. La zona concentra producción de palma africana, ganadería y agricultura, sectores que emplean a miles de familias. Empresarios de Olanchito, cabecera departamental de Yoro, manifestaron su preocupación ante el incremento de hechos violentos que deterioran el clima de inversión. La Cámara de Comercio e Industrias de Cortés ha señalado en informes previos que la inseguridad es el principal obstáculo para la expansión empresarial en regiones rurales. Sin inversión privada, comunidades enteras quedan sin alternativas laborales formales, alimentando círculos de pobreza y migración. La situación del Bajo Aguán refleja un patrón nacional: zonas con potencial productivo que no logran despegar por ausencia de condiciones de seguridad.
Lo que sigue
Se espera que autoridades y sector empresarial inicien diálogos para definir estrategias de seguridad.
Fuentes
Con información de proceso.hn