¿Puede Centroamérica frenar la amenaza minera transfronteriza?
La exploración del proyecto minero Era Dorada en la frontera guatemalteca con El Salvador expone una contradicción regional: mientras un país prohíbe la minería metálica, el vecino permite operaciones que ignoran fronteras ambientales.
La exploración del proyecto minero Era Dorada en la frontera guatemalteca con El Salvador expone una contradicción regional: mientras un país prohíbe la minería metálica, el vecino permite operaciones que ignoran fronteras ambientales.
El emprendimiento canadiense amenaza la cuenca del río Lempa, que abastece a más de tres millones de salvadoreños, a través de la contaminación del río Ostúa guatemalteco que desemboca en el lago Güija. Organizaciones ambientalistas advierten que la exploración ya genera contaminación con arsénico, aunque no se haya extraído oro. La Alianza Centroamérica Frente a la Minería documenta que el 87 por ciento de los habitantes de Asunción Mita rechaza el proyecto en consulta municipal, un pronunciamiento que las autoridades guatemaltecas no han respetado. Las comunidades denuncian políticas que favorecen proyectos extractivos sobre derechos colectivos y supervivencia.
El caso evidencia que las fronteras políticas son irrelevantes para los ecosistemas compartidos. Sin mecanismos regionales vinculantes para proteger cuencas transnacionales, las victorias ambientales nacionales resultan vulnerables ante decisiones de países vecinos que priorizan concesiones extractivas sobre seguridad hídrica.
Fuentes
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Información elaborada por noticias.com.sv a partir de El Diario de Hoy. Fuente original: El Diario de Hoy